La charla de Juan Armada, compañero cenetista de Vigo, no contó con demasiada asistencia. Parece que las cuestiones laborales no están de moda, sin embargo análisis como los que desarrolló Juan son imprescindibles para poder afrontar con clarividencia la transformación social.
El compañero, dejó sobradamente demostrado, como desde los pactos de la moncloa hasta la actualidad el estado ha ido generando, con sus continuas leyes, normas, decretos, reformas…, un autentico monopolio sindical ostentado por UGT y CCOO, convirtiéndose éstos últimos en unas instituciones más de la administración con poderes para todo (dar cursos patronales, firmar convenios de todo tipo, pactos de cualquier ramo, reformas…), dejando a los demás sindicatos un papel de meros observadores de la realidad sindical, siendo claramente discriminados y ninguneados.
La tan aclamada “libertad sindical”, comentó Armada, tiene un funcionamiento arraigado claramente en el sindicato vertical. La patronal y gobierno han buscado crear un marco de aparente libertad sindical para conseguir realmente asentar unos interlocutores validos, únicos y siempre coincidentes con los planteamientos del capitalismo. De tal modo que CCOO y UGT, a pesar de no tener afiliada más que al 10% de la población activa, están capacitados legalmente para representar a todos los trabajadores, dónde, cómo y cuando quieran, sin tener que importarles lo más mínimo lo que piensan los trabajadores a los que “representan”.
No dejó de hacer hincapié en como la CNT es el sindicato
más perjudicado dentro de este chirringuito sindical, hecho como un traje a medida para los intereses de las estructuras mas burocratizadas. Las elecciones sindicales y los comités de empresa forman parte de esta cadena perfecta que cierra la cuadratura de un circulo cerrado hecho para que unos pocos tengan todo el poder sindical y se lo puedan imponer a los demás, en una carrera desenfrenada por el poder, las subvenciones, el dinero… Un marco ideal para luchar por todo menos por los intereses de los trabajadores, que sirva perfectamente para mantener la desigualdad y la paz social (necesaria, a su vez, para mantener la desigualdad). Una legislación hecha en buena medida para que el único sindicato revolucionario del panorama español tienda a la desaparición.
La charla acabó con interesantes apuntes sobre que puede hacer la CNT para luchar contra todo ello, desde la legalidad y desde la calle. Una ponencia muy bien elaborada que, pesar de la densidad del tema, mantuvo la atención de los allí congregados.
El compañero, dejó sobradamente demostrado, como desde los pactos de la moncloa hasta la actualidad el estado ha ido generando, con sus continuas leyes, normas, decretos, reformas…, un autentico monopolio sindical ostentado por UGT y CCOO, convirtiéndose éstos últimos en unas instituciones más de la administración con poderes para todo (dar cursos patronales, firmar convenios de todo tipo, pactos de cualquier ramo, reformas…), dejando a los demás sindicatos un papel de meros observadores de la realidad sindical, siendo claramente discriminados y ninguneados.
La tan aclamada “libertad sindical”, comentó Armada, tiene un funcionamiento arraigado claramente en el sindicato vertical. La patronal y gobierno han buscado crear un marco de aparente libertad sindical para conseguir realmente asentar unos interlocutores validos, únicos y siempre coincidentes con los planteamientos del capitalismo. De tal modo que CCOO y UGT, a pesar de no tener afiliada más que al 10% de la población activa, están capacitados legalmente para representar a todos los trabajadores, dónde, cómo y cuando quieran, sin tener que importarles lo más mínimo lo que piensan los trabajadores a los que “representan”.
No dejó de hacer hincapié en como la CNT es el sindicato

La charla acabó con interesantes apuntes sobre que puede hacer la CNT para luchar contra todo ello, desde la legalidad y desde la calle. Una ponencia muy bien elaborada que, pesar de la densidad del tema, mantuvo la atención de los allí congregados.